Roger von Gunten
Trayectoria y contexto
Roger von Gunten (Zúrich, 1933) es una de las figuras más singulares del arte moderno en México. De origen suizo, llegó al país en 1957 y, desde entonces, desarrolló una obra profundamente arraigada en la sensibilidad mexicana, sin renunciar a una mirada europea que enriqueció su lenguaje plástico. Su pintura se distingue por una poética visual cargada de simbolismo, donde conviven elementos oníricos, figuras fantásticas y referencias tanto a la naturaleza como al imaginario humano.
A lo largo de su trayectoria, von Gunten ha construido un universo pictórico propio, caracterizado por el uso expresivo del color, la exploración de formas orgánicas y una constante tensión entre lo real y lo imaginado. Su obra no busca representar el mundo de manera literal, sino reinterpretarlo a través de una visión profundamente subjetiva y lírica.

La Generación de la Ruptura y su papel en ella
En el contexto del arte mexicano de la segunda mitad del siglo XX, Generación de la Ruptura marcó un punto de inflexión decisivo. Este grupo de artistas —entre los que se encuentra Roger von Gunten— cuestionó abiertamente la hegemonía del muralismo mexicano, representado por figuras como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.
Más que un movimiento homogéneo, la Ruptura fue una actitud: una necesidad de abrir el arte mexicano a nuevas posibilidades formales, conceptuales y estéticas. Frente a la narrativa nacionalista y política del muralismo, estos artistas apostaron por una expresión más íntima, experimental y universal.
En este panorama, la participación de Roger von Gunten resulta especialmente significativa. Su condición de extranjero le permitió integrarse desde una posición crítica y, al mismo tiempo, profundamente libre de los compromisos ideológicos que marcaban a generaciones anteriores. Su obra no se inscribe en una ruptura estridente, sino en una transformación silenciosa pero contundente: una expansión del lenguaje pictórico hacia territorios más introspectivos y poéticos.
Von Gunten no solo formó parte de este momento histórico, sino que contribuyó a consolidar una nueva sensibilidad en el arte mexicano, donde la imaginación, el simbolismo y la exploración individual adquirieron un papel central.
El escritor y crítico Juan García Ponce reconoció en su obra una libertad poco común: una pintura que no ilustra, sino que inventa realidades, afirmando su autonomía frente a cualquier narrativa impuesta. En este sentido, von Gunten encarna uno de los gestos más lúcidos de la Ruptura: la afirmación de la imaginación como territorio legítimo del arte.
En reconocimiento a su trayectoria, en 2014 recibió la Medalla Bellas Artes, uno de los máximos galardones otorgados por el Instituto Nacional de Bellas Artes, consolidando su lugar como una figura indispensable del arte moderno en México.






